domingo, 9 de julio de 2023

UN DEBATITO

UN DEBATITO

Apunta el sol y las banderas de felpas ondean en las terrazas de los hoteles, en un Sur de Europa multinacional; las raíces de las macetas sedientas apuran el goteo de la camisa del niño colgada. El atasco de madrugón da pesadas noticias, mientras observo por el retrovisor como se hurga las narices el de atrás. Ha aumentado el empleo en nuestra época de overbooking, de “lunes al sol”, a un -¿qué desean los  señores? Los infatigables del jogging por el Paseo Marítimo, evitan tropezar con las madrugadoras de las caquitas del perrito. El olor a churros es inevitable hasta a cuarenta grados, el marroquí le veo ensarta los espetos, el quiosquero del semáforo desata los paquetes menguados de periódicos.

Equalizer2 fue el Denzel Washington que me tragué por mi resistencia a la pública; mi democrático amor, me mantiene expectante, porque hoy es el díaL de la Campaña, con el debatito en la Privada3, lo pongo en diminutivo, porque nos ha hurtado Feijóo una final de Playoff, con partidos en campo propio y contrario; encima ha abdicado de estar en los cuartos de final.

La verdad que por mis años atento a la política, le debiera saber escribir el guión a ambos contendientes, tanto es casi conocido. El problema radica en aquello que definen a los grandes actores, darle el tono hasta al texto más insulso del diálogo; de todas maneras la tónica será la que marcarán a posteriori los comentaristas de tunos; que nos señalarán al ganador sin marcador a la vista.

Como lo que se echarán en cara los líderes españoles institucionales, serán sus extravagantes compañas, que tanto ponen en duda sus buenas hechuras; muchos de mis conocidos alucinarían por un ¡que se besen! Eso es tan iluso, como saber si Alberto, en confianza, todavía guarda almacenados en su Os Peares natal, los generosos recuerdos de Oubiña. Ojo sin dato.

Curro Flores

 

 

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