jueves, 28 de julio de 2022

EL TREN DE LA SENTENCIA

EL TREN DE LA SENTENCIA

Con la inquietud intrigante del que espera el tren lento y azaroso de un fallo judicial, encima de los sometidos  a la pena de banquillo político, y teniendo ya mi resolución tomada,  por más que reafirme mi fe en algunos de mis compañeros conocidos sometidos a juicio y su inocencia, la sentencia en el Supremo de los EREs ha flagelado de nuevo con especial dureza a los reos.

Amén de que ya expresé en mi artículo titulado, ¿Por qué los socialistas andaluces debemos pedir perdón?, y otros, que se encuentra en mi blog LUNAJOVEN a mi nombre, en los que me reafirmó, salvo en su estilo.

Estoy triste en mi interior y no sé cómo expresar mi solidaridad a mis compañeros, esperando que sus recursos ante el Constitucional le sean favorables o menos graves.

Las cifras de los EREs se han manejado con tanta maldad y estruendo, que al ciudadano sometido al noticiero y sus comentaristas, le queda por buscar la cueva de Alibabá dónde se guarda el tesoro millonario; el problema es que a los parados de las empresas en crisis que motivaron las ayudas, ya no les queda ni blanca, y si los comisionistas eran pródigos, menos que negra. Creo que si los beneficiarios en paro, clientes políticos se llaman en el asunto por la caverna mediática, del saqueo a las arcas públicas se lucraron con las pagas, juiciosamente debieran devolver su parte, no cabe lo de “a mí que me registren”, por más malestar social que se produzca. Pero de eso no se habla, como es más que obvio.

Declamado el fallo, por el interés social de los y lo juzgado, antes de las vacaciones judiciales ha venido el remojón por les calores: como más que interesado en los asuntos jurídicos, me han dejado a dos velas hasta septiembre, para que pueda hacer la lectura de los dos votos particulares contra la sentencia del tres a dos.

Cuando arreciaban los vientos contra Barrionuevo y Vera por el secuestro de Segundo Marey, el estudio de los votos particulares de los magistrados que les sentenciaron, era el único consuelo serio que me eché al cacumen.

Por las razones de la conserva de la mayoría de conservadores entre los magistrados, los del PP nos ajan el devenir constitucional de nuestras instituciones, ventajismo antidemocrático;  así lo del tribunal  obligado que te toca, pudiera haber sido de otra suerte. Mejor no insistir, porque mi criterio es el de votación directa por los ciudadanos de esos poderes, por eso de preservar con más autenticidad la independencia judicial.

A mis compañeros con poderes le insisto con Maquiavelo, su única capacidad real y en la que deben estar prestos y eficaces, es en la de nombrar o cesar sus colaboradores.

Curro Flores

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario