TORRELANDIA DE EXTRAMUROS
De sembrar ladrillos en el solar del Paraíso supe bastante, es más he escrito con añoranza de los tiempos terriblemente grises de la Dictadura, antes de la crisis del petróleo, en las que por inaguantables vericuetos, siempre se encontraba la vía para que la población en la edad de anidar pudiese conseguir una vivienda Eso sí, el tejido urbano de la Ciudad del Paraíso, quedó hecho añicos.
No me hacía falta el informe OMAUS (Observatorio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Málaga), salvo por más ordenado, porque las charlas de los vecines, obsesionados por el problema de la vivienda, está entre los principales suplicios del orden del día.
Como nuestro Alcalde me toma la ventaja de llegar a octogenario a la vuelta del calendario, conocido su amor por todo lo que huela a socialista, caso curioso en su pretendida templanza. Ya me sonó a reiterada cuchufleta que señalara en el último Pleno sobre el asunto de la vivienda, que es culpa de los gobiernos de la Junta, en los tiempos que era gobernada por los socialistas, obviamente, la falta de promociones públicas. Por si fuera poco, también achaca a la falta de formación de los jóvenes, su incapacidad para conseguir una covacha. Si no se le considerara abstemio, para hacerle la prueba del alcohol a cada palabra.
Para más chifladura, defendió sus proyectadas Torres de Repsol, con el peregrino argumento, de que su construcción mejoraría el efecto veraniego de la expulsión de gases, frente al contaminante parque demandado por los vecinos a lo Robin Hood. Como su afán es poner torres, en los solaritos que se precien, para los inversores de lujo, sin más película; los que buscan casa con pocos medios, no tienen más que contaminar al mundo con sus tubos de escape, camino de extratorres lejanas.
En la contienda plenaria, por eso de rematar el córner y sacarlo, el concejal de urbanismo de De la Torre, tiró de chuleta, para sorprendernos con los logros de don Francisco en su gestión, nada más y nada menos, que se han construido 6.000 viviendas sociales en 20 añitos, claro se le olvida que la cola de demandantes, a día de hoy, supera los 26.000.
Conocida la estructura del Instituto Municipal de la Vivienda, creado en los tiempos que gobernábamos los socialistas malagueños, los actuales gestores populares, debieran de echarse un saco de ceniza por la cabeza, antes de presumir de los números que delatan su incapacidad intra y extra muros.
Curro Flores
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