domingo, 23 de agosto de 2020

COTRAPROGRAMAR


Contraprogramar
Era día de inicio de la temporada de rebajas, recibido y despedido el vice primer ministro  chino con todos los honores de sus majestades de oriente u occidente, según se mire. En Málaga, presentaba a la candidata socialista para la alcaldía de Málaga, María Gámez, el mismísimo Felipe González, acontecimiento muy anticipadamente informado, por eso de su importancia e ir calentando la espera.
Como no podía ser de otra manera, cuando las cosas se hacen con tiempo, luz y facebook, los astutos  responsables del Partido Popular en Málaga han contraprogramado unas actividades para su feligresía, y sobretodo, los medios de comunicación, y evitar que se coma el encuadre total el evento socialista.
Así que las mega estrellas populares Pons y Arenas se prestaron a la treta, para interpretar con look festivo Macarena a aquellos famosos primos de Zumosol, nada que objetar sino tenían disponibles el trío de las Azores ¡esos sí que contraprogramaban!
Así que todos los contendientes, seguidores, sanguinarios y sufrida press, se perdieron esos cárnicos y bulliciosos inicios de las rebajas, cambio de tallitas de regalos, para soltar  y oír reflexiones, perlas y alguna dentellada,  mientras el resto de los paisanos estaban a prueba de probador, y más con las calles hechas un charco.
La lógica de  los méritos  políticos a veces debe ser tan activa como irreflexiva, así que en las labores de las  campañas no deben ser objetadas la plicación de las sapientes argucias de Sun Tzu en “el Arte de la Guerra”, más  estando de modé aquellas estrategias de guerra de Mao ¡qué tiempos! (El hecho que cite a clásicos chinos de las estratagemas beligerantes, no presupone un acto de rebeldía ante la asociación de amistad hispano china, presidida por el señor Solbes, maestro en el arte de la estacada)
El arte de contraprogramar está tan de moda por facilidades técnicas, siempre hay un Pons para todo, como el no menos bendito arte de dar respuesta inmediata a cualquiera que se atreva a osar pontificar más de dos líneas en la red. Desde hace algún tiempo manejo un sinfín de sucesos que han hecho hito en la historia de la humanidad, y de textos, que  si hubiesen sufrido contraprogramación o la respuesta inmediata del adversario, no pasarían de ser uno más en el calendario y un antojo de grafómanos. Haga la prueba.
Es tal la correntina de opiniones que se manejan en las autopistas de la información, que  los gurús de la comunicación bailan a ritmo de balsa en tormenta. Prestos estamos a buscar formas curriculares aptas para tan variopinta exigencias modernas, las empresas buscan personas eficaces para ordenar el rumrum en la red, relaciones públicas  capaces entre giga pitotes.
Por lo pronto, como en las ecuaciones, alguien deberá despejar la incógnita del anonimato, para evitar confundir democracia, luz y taquígrafos, con ocultar la persona del verbo. Mientras, se hace inevitable escribir como en el poema de José Agustín Goytisolo: “Erase una vez, un príncipe malo una bruja hermosa y un pirata honrado, todas esas cosas había una vez, cuando yo soñaba un mundo al revés”. Para poder digerir programaciones, rumrunes.
La carrera de la nueva netocracia debe ejercerse en nombre de la libertad sobre los hombros  más óptimos de la democracia ¡Contraprogamemos!
Curro Flores
7 de enero de 2011










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