jueves, 20 de agosto de 2020

GOBIERNOS MUNICIPALES CON HILOS


Gobiernos municipales con los hilos de un patchwork
Con la Red a cuestas el móvil me fue desgranando al instante los resultados de los distintos ayuntamientos de la provincia: confirmaciones, sorpresas, curiosidades y hallazgos. De los escritores, según las maledicencias de la envidia, se dice  que por sus pregones se conocerán. De los pueblos se podría decir que por sus alcaldes se conocerán, pero después de los resultados del sábado, tan inquietantes como inciertos, podemos otorgarles a las nuevas coaliciones conformadas en cada ayuntamiento una lectura más eficaz del genoma de sus vecinos.
En 1979 los concejales conseguimos unos manuales que nos proveían nuestras formaciones políticas, algo parecido a los folletos  de los aparatos electrónicos pero más gordos,  solo en español, y para andar por casa, eran los principios. Hoy se me antoja después de la movida municipal que las mejores ayudas que pudieran recibir los ediles son la multiplicidad de libros sobre estrategias de negociación que pululan en el mercado.
Después de las plomizas mayorías absolutas, nos encontramos con  un caleidoscopio de minorías disolutas donde se asientan los bastones de mando. Un horizonte de gobierno de muchas acciones bisagras, pueden proveernos unos acuerdos veletas, donde las veleidades partidarias y personales entorpezcan los mejores objetivos de las acciones de gobierno. Pero, por otra parte, el patchwork nos puede proveer de una variedad de conciertos que mejoren las prácticas unipersonales en las que muchas corporaciones se habían convertido. Todo depende del hilvanado.
En la capital, Francisco de la Torre, tendrá que tirar  de toda su experiencia política y reflejos, para no echar a perder, su record de ostentar la alcaldía de mayor población que su partido mantiene en España. Aunque el acuerdo firmado con Ciudadanos, impone deberes de difícil cumplimiento, expresa un aval muy singular hacia su persona, por la exigencia de limitar el acuerdo a su permanencia durante los cuatro años de mandato.
Liderar un gobierno en minoría, exige unos comportamientos más abiertos, atentos, afinados y democráticos que las de  sobreponerte sobre un equipo monocolor. Málaga tuvo una referencia de liderazgo en la primera corporación del 79 con Pedro Aparicio. En la que se gobernó con todos los partidos, desde una minoría de 11 concejales del PSOE. Esa forma de gestionar le llevó a conseguir en las elecciones siguientes 21 de los 29 concejales en liza, por la apreciación de los ciudadanos.
La tarea de gobernar en minoría está expuesta a un día a día que trasciende a la mejor política municipal, los debates interminables pueden oxidar las acciones, si se las somete excesivamente a la pantalla del runrún de las noticias, propiciando unas gestiones lentas,  más sobreactuadas que resolutivas.
Curro Flores

No hay comentarios:

Publicar un comentario