jueves, 20 de agosto de 2020

LA CITA A CIEGAS DE AYALA


La “cita a ciegas” de Alaya
Las personas aforadas nombradas en el último auto en el caso de los ERE, son algunos archiconocidos. La jueza Alaya, esté en el top de los personajes famosos por el trasegar de  sus populares casos judiciales, y lo ocasional de sus autos, que  evocan  la película “El asesino del calendario”.
De la lectura de los trece folios que han perturbado la toma de posesión del nuevo   Gobierno Andaluz, amén de jerigonzas crípticas judiciales, para acá y para allá y quiero pero no puedo, en resumen, la jueza quiere verles las caras a los jefes en una “cita a ciegas”, y no es mal asunto el del ojo, si en vez del juzgado número 6 de instrucción sevillano, se vieran en el restaurante Oriza como Arenas y Bárcenas.
La señora está cansada de cazar mindundis, o así se lo parecen, en sus investigaciones, y quiere peces gordos en el desfile y no la base de la pirámide, fiada en su creencia que los ERE son caza mayor y no menudeo de tironeros del descuido. A tal punto que los nostálgicos del régimen franquista, se animan a denominarla la heroína que terminará con el régimen instalado en Andalucía ¡fragor ideológico!
Desde que compareció el asunto de los ERE en los medios, aparte de que me costó entenderlo, por esa manía que le  tengo a las acrónimos. Luego para colmo me liaron como a un besugo en las redes informativas entre diligencias e imputados bombazos. A tal punto que recabé saberes dónde pude y bastante;  y casi me empollé el serial  de la Comisión de Investigación retransmitido en directo por Canal Sur. Allí con luz y taquígrafo, no faltó nadie, y se escucharon lindezas y no tibiezas por la oposición, amén de explicaciones por la mayoría de los comparecientes.
La jueza en cuestión, coincidencias del destino, empezó su avatar con el PSOE en Fuengirola, cuando un asunto de poca monta de gasto médico (docientos y pico euros), llevó a la condena de mi amigo el alcalde en aquellos años  Sancho Adam, ahora homenajeado por los vecinos y cerrando la lista con los suyos, en oposición a la alcaldesa popular, Esperanza Oña,  que desde aquel asunto de principios de los noventa se mantiene con la vara de mando.
Es decir, no quiero que coincidencias y estrés sumarial, provoquen irritación en el trigémino delicado de Alaya, pero historial se tuvo, y  en su último auto cristaliza, la forma tan peculiar de crear causas generales, dónde lo razonable es poner entre rejas a los aprovechados y recobrar el dinero que por las malas artes de los supuestos mindundis robaron de nuestro presupuesto.
Zoido es su amigo, puede ser  lógico hasta entre jueces;  “cortito” que está de oposición, doña Mercedes le ha servido en bandeja el pastel, para que se anime a pedir la disolución del Parlamento Andaluz. Don Juan Ignacio podría dar lecciones de su oficio y no de su inquina política, y eso de la condición de aforado que tanto molesta a la jueza, saber respetarlo, como un avance del parlamentarismo para proteger a las minorías en su acción de representación, y no jugar con la extraña “cita a ciegas” que se ha inventado la peculiar instructora para hurtarle sus derechos.
Curro Flores




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