jueves, 27 de agosto de 2020

DIMITE QUE TE CESO


Dimite que te ceso
A Phil Hogan, comisario de comercio de la UE, por cenar a lo grande con otros 80 comensales, no guardar la cuarentena, don Dublín le ha mandado un recado y el hombre ha renunciado a su puesto,  sueldazo. A Mr. Hogan, lo han ahogado con la brevedad necesaria.
Mucho se ha hablado de la incapacidad para dimitir que tenemos los hispanos, y la desvergüenza torera manda, por más que grite el gentío. Qué sería de Casado si ejerciera en Suecia, lo habrían desocupado con su máster en volandas; no sé si Iglesias vicepresidente en Alemania dónde le hubiera llevado la tarjeta de Dina. Juan Carlos, menos de emérito, dimitió, caso raro en Gran Bretaña. La verdad es que podíamos dar tantos ejemplos, que para más rareza quedaría señalar los dos ministros de Sánchez que salieron al vuelo.
No sé si la educación católica ha hecho mella en la manera de evaluar nuestros compromisos cívicos, la división de las faltas o pecados en veniales y mortales, ha situado los asuntos públicos en el dudoso juego entre lo ético y lo moral. Todo es más ligero de la cuenta, salvo que te pongan el dogal de la Justicia, mientras tantos parece que tenemos los baúles llenos de indulgencias plenarias. La laxitud pública va buscando en superar a nuestra jaculatoria “vuelva usted mañana”. Eso sí, en el arte de mandarte cesar, a doña Cayetana le han cortado el cuello con premura imposible, ahí funcionamos.
Durante años, disfruté de jornadas con nocturnidad de la conversación de Manuel Alcántara, quién contaba un suceso que la acaeció entre los poderes del franquismo: Pedro Rodriguez, Jaime Campmany y Manolo, eran los articulistas más celebrados de la época, y hete aquí que llego Fraga al ministerio de Turismo, y un joven director general de su gabinete, les citó para hacer algún cambio en su estado como funcionarios de la Radio Nacional de España. Los insignes nombraron portavoz de su trío sindical al malagueño, así que oyeron al jovencito director, que pretendía sacarlos de la nómina de la radio, a cambio de mejorar sensiblemente sus pagos por los artículos, pero ante la pregunta sobre su parecer, Alcántara le espetó: -“Queda usted despedido”. Después Manuel nos añadía entre risas, que al director general le iba a mandar Franco el motorista, que era la fórmula expeditiva que se utilizaba en la dictadura.
Curro Flores



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