Índice de Transparencia
de los Ayuntamientos
La sección española de
Transparencia Internacional, ha dado a
conocer el informe ITA de 2010, sobre el
grado de transparencia de los ayuntamientos más importantes de España,
resultados que leí con alegría. Formado y curtido como estoy en la democracia municipal, las buenas notas en general que refrendan a los ayuntamientos, al menos se
ajustan más a los códigos de buen
gobierno y respeto a la ciudadanía, que a las inacabables noticias de los
escándalos bochornosos que algunos golfos nos deparan.
Agradezco la loable
tarea de IT, una ONG, internacional de alto alcance y prestigio, nacida para la
lucha contra la corrupción, por la democracia y los derechos de los ciudadanos
frente a las tiranías.
Las noticias sobre la
democracia en general, salvo cuando despachurramos a un dictador o viceversa,
interesan poquito. Nos movemos más en la liturgia de la codicia y lo que diga
una denigrada agencia de calificación de riesgos, o el índice de valores de la
Bolsa, producen toda la inquietud que nos circunda. Ahora hemos conocido las
pruebas de estrés bancario, y aunque con buenos resultados nuestros
tensiómetros siguen igual de enloquecidos.
Estas organizaciones
que se dedican con bondad de miras a la búsqueda de la verdad, son siempre blanco
de los castigos por conocerla, y más, si las publican.
Fuengirola se ha
llevado el bochorno de ser el farolillo rojo
en transparencia y calidad democrática de los ayuntamientos más grandes
de España. La oposición socialista a doña Esperanza Oña, alcaldesa de la Villa,
ha conseguido llamar la atención con estos datos, que revalidan las eternas
denuncias sobre los modos opacos del
gobierno popular, en este Ayuntamiento.
En el chiringuito
tenían puesto el canal de Fuengirola TV, televisión municipal, paisanismo
mediático del dueño del local -¡y yo sin poder hacer zapping!-. La Sra. Mula,
portavoz popular del Ayuntamiento, con el uso abusivo de los que se creen amos
de la cosa, no dejó títere con cabeza en “el parte”, ¡qué diez minutos de
gloria! De tontos, vagos y manipuladores no bajaba a sus opositores. A “Transparencia
Internacional”, ONG, amén de retarla jurídicamente a desmentir sus datos, la
trataba como a una empresa privada que se lucra con esos informes a costa de
los ayuntamientos ¿falsedad o desconocimiento?
Diez años o más lleva Esperanza Oña en el poder abonando
soberbia, ceguera y maneras. Espero que pronto
un sistema panóptico se instale en los usos democráticos del Consistorio
fuengirolés, es decir, mi esperanza es que gane el adversario; después de lo
que vi en la tele municipal ¿qué más informe hace falta sobre manipulación y
oscurantismo a las claras?
Francisco Flores, 23 de
Julio 2010
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