En busca del sumario
perdido
Con buen sarcasmo
lograríamos coger la vía del esperpento para restallar con risas por la pérdida
del sumario del borrado de los ordenadores de Bárcenas en el Juzgado número 32
de Madrid; también nos tomaríamos a chacota su archivo porque este borrado
hecho en la sede del PP, se declarara no
constitutivo de delito de daños y encubrimiento; incluso nos alegraríamos de
las ganadas vacaciones de Bárcenas en Baqueira Beret después de su laboriosa
estancia en Soto del Real.
Es cosa de coger el
tono de la canción del lobito bueno, al que maltrataban todos los corderos,
pero la realidad es tan cruda y la mosca que tenemos detrás de la oreja la mayoría de los
ciudadanos es tan grande, que pone en solfa todas las esperanzas de cualquier conjetura
de que nuestro estado de derecho no se parezca a cualquier pachanga.
Desde los mensajitos
del presidente Rajoy a su tesorero, las perplejidades de los pagos en diferido,
el borrado de los ordenadores etc. Los Watergates se nos queda como unos angelitos
para hacer un par de película y cargarse un presidente, aquí tenemos para una
serie interminable de despropósitos que dan en la línea de flotación del
inquilino de la Móncloa y su sequito de Genova 13.
Evidentemente, mientras
se reconstruye el sumario, y las partes se ponen de acuerdo, de aquella manera;
como los cientos de legajos son más fáciles de perder que un pendrive y menos
siniestros que el borrado de un disco duro, se va a escanear el material
reconstruido para garantizar la seguridad de que no se pierdan de nuevo y miel
sobre hojuelas.
Aquí parece que los
ángeles custodios de los juzgados habían perdido de vistas la montaña de
papeles, porque se habían tomado un cafecito o una siestecita y poco más, a más
abundamiento cualquier día nos sacarán las fotos y los videos del estado deplorable en que se encuentran
los archivos en los juzgados, y encontraremos una explicación tan plausible
como que encontrar un sumario es más difícil que descubrir una aguja en un
pajar.
Después de las explicaciones
de doña Soraya, siempre viernes y
Cuaresma, unidas al soliloquio de Monedero, el cilicio político español sigue
acomodado y por más incrédulo que uno sea, aquí tenemos que comulgar con ruedas
de molino.
No sé por qué, o lo
supongo todo, el cuerpo me pide investigaciones exhaustivas para la búsqueda
del sumario, casi a lo Indiana Jones, sanciones sumarísimas a los responsables
de la custodia, y que el alud Bárcenas se lleve por delante desde Baqueira a
toda la banda de malandrines que han complotado con él y contra él, para su
beneficio personal y colectivo, debilitando la calidad de nuestra democracia y el entusiasmo que
todos pusimos en construirla.
Curro Flores
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