Juanma Moreno, 6000 kilómetros
Susana Díaz ha
convocado las elecciones andaluzas, y nos ha dispuesto a que nos empachemos a
toda prisa de Juan Manuel Moreno, (Juanma) para los carteles. El hombre que se
estudio protocolo, por eso de querer
ejercer en el futuro de camarlengo en calle Génova. Ha sido, al parecer, de
todas las encuestas la víctima propiciatoria del dedo divino de Mariano Rajoy
para Andalucía.
Ser secretario de
estado de servicios sociales con la ex ministra Ana Mato, lo ha capacitado para
aumentar los recortes del estado de bienestar en la población más necesitada,
todo de una manera tan silente como humillante, a tal punto de conseguir ser un
gran desconocido en el ranking de los llamados a ser denigrados por el común de
los afectados por la tijera y el resto de la sociedad sensible.
Pasar de desconocido a
cabeza de cartel a toda prisa, sin haberse enfangado en los platós televisivos
a lo loco, es una hazaña difícil que no la remedian, ni los excesos de
propaganda, ni los 6000 kilómetros que se ha dispuesto a recorrer por la
geografía andaluza en los días de campaña, por más de que fuera ungido por su
gran jefe y mentor.
La verdad es que
Juanma, amén de poner el dedo en algunas llagas, para ganarse un puesto de
portavoz de la oposición en el Hospital de las Cinco Llagas (sede del
Parlamento Andaluz), poco o nada tiene que ofrecer al paisanaje. Aunque parece
que a los malagueños nos quiere arreglar el cauce del rio Guadalmedina, promesa
decimonónica que aparece como el Guadiana en cada campaña, y que dejó
incumplida la ex alcaldesa Villalobos, por ser llamada a ocuparse de las vacas
locas. De todas maneras los malagueños estamos bastante insensibilizados a ese
juego de trileros electorales.
Las encuestas o se
miran de soslayo con cara de póquer o te entra la risa floja, estoy convencido
que desde que se van conociendo, por más ánimo que le insufle el mitinaje, el
paso del kilométrico andaluz se le va a
hacer a Juanma un ejercicio tan inhóspito como subir a nado el cauce de arena y
piedra del Guadalmedina.
Quizás le espera a la
joven promesa, si los resultados del PP en Andalucía vuelven al túnel del tiempo de
los años 90, un puestecito de senador con su mentor Arenas, horas y horas de
Candy Crush, y una espesa sonrisa de circunstancias entre una relaxing cup of
café con leche al módico precio de sus señorías.
Los augurios no ofrecen
sitio para la quimera del creacionismo, por más que baje los findes don Mariano
a darte su apoyo con las excelsas bondades macroeconómicas de su gobierno entre
tantos bolsillos vacios.
Hoy, me gusta evocar un
recuerdo al excepcional maestro de la filosofía Manuel Garrido. recientemente
fallecido, en una España dónde Wert y cía quieren imponernos el origen divino
del Universo, más parados en el tiempo por la Creación en la Capilla Sixtina
que por los avances científicos del acelerador de partículas. La derecha
siempre ha preferido el óbolo a los impuestos razonables.
Curro Flores
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