jueves, 20 de agosto de 2020

JUANMA MORENO, 6000 KILÓMETROS


 Juanma Moreno, 6000 kilómetros
Susana Díaz ha convocado las elecciones andaluzas, y nos ha dispuesto a que nos empachemos a toda prisa de Juan Manuel Moreno, (Juanma) para los carteles. El hombre que se estudio  protocolo, por eso de querer ejercer en el futuro de camarlengo en calle Génova. Ha sido, al parecer, de todas las encuestas la víctima propiciatoria del dedo divino de Mariano Rajoy para Andalucía.
Ser secretario de estado de servicios sociales con la ex ministra Ana Mato, lo ha capacitado para aumentar los recortes del estado de bienestar en la población más necesitada, todo de una manera tan silente como humillante, a tal punto de conseguir ser un gran desconocido en el ranking de los llamados a ser denigrados por el común de los afectados por la tijera y el resto de la sociedad sensible.
Pasar de desconocido a cabeza de cartel a toda prisa, sin haberse enfangado en los platós televisivos a lo loco, es una hazaña difícil que no la remedian, ni los excesos de propaganda, ni los 6000 kilómetros que se ha dispuesto a recorrer por la geografía andaluza en los días de campaña, por más de que fuera ungido por su gran jefe y mentor.
La verdad es que Juanma, amén de poner el dedo en algunas llagas, para ganarse un puesto de portavoz de la oposición en el Hospital de las Cinco Llagas (sede del Parlamento Andaluz), poco o nada tiene que ofrecer al paisanaje. Aunque parece que a los malagueños nos quiere arreglar el cauce del rio Guadalmedina, promesa decimonónica que aparece como el Guadiana en cada campaña, y que dejó incumplida la ex alcaldesa Villalobos, por ser llamada a ocuparse de las vacas locas. De todas maneras los malagueños estamos bastante insensibilizados a ese juego de trileros electorales.
Las encuestas o se miran de soslayo con cara de póquer o te entra la risa floja, estoy convencido que desde que se van conociendo, por más ánimo que le insufle el mitinaje, el paso del kilométrico  andaluz se le va a hacer a Juanma un ejercicio tan inhóspito como subir a nado el cauce de arena y piedra del Guadalmedina.
Quizás le espera a la joven promesa, si los resultados del PP  en Andalucía vuelven al túnel del tiempo de los años 90, un puestecito de senador con su mentor Arenas, horas y horas de Candy Crush, y una espesa sonrisa de circunstancias entre una relaxing cup of café con leche al módico precio de sus señorías.
Los augurios no ofrecen sitio para la quimera del creacionismo, por más que baje los findes don Mariano a darte su apoyo con las excelsas bondades macroeconómicas de su gobierno entre tantos bolsillos vacios.
Hoy, me gusta evocar un recuerdo al excepcional maestro de la filosofía Manuel Garrido. recientemente fallecido, en una España dónde Wert y cía quieren imponernos el origen divino del Universo, más parados en el tiempo por la Creación en la Capilla Sixtina que por los avances científicos del acelerador de partículas. La derecha siempre ha preferido el óbolo a los impuestos razonables.
Curro Flores

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