Tinto con gaseosa
electoral
Andalucía a final de
año habrá pasado tres veces por las urnas, una de cada, regionales, municipales
y nacionales. Del cómputo habremos alumbrado, desde el pimpollo de Susana hasta
un Kichi.
Nos queda la vuelta a
España para final de año, y como consecuencia, entre chiringuito y sombrilla, o
en las fiestas del lugar con tinto y gaseosa, se nos aparecerán los fantasmas
electorales tan ufanos repartiendo círculos y rosas, de todo un poco, menos
espetos de sardinas que se han puesto por las nubes.
En los saraos que
cundirán por doquier, nos podremos hacer un selfi con nuestros seres queridos,
y los que prometen querernos si los votamos. La cosa es que ningún candidato o
partido político puede perder un segundo de estío, sin recalentarse para el
otoño.
Las encuestas vienen a
decirnos que todo está en tablas, es decir, que todo está por ver, que es como
decirnos nada, pero nos lo van a seguir diciendo hasta el último momento, por
eso de -el que avisa no es traidor.
El PP visto que el círculo
está de moda, y como los equipos de fútbol que se precien con las camisolas, ha
modificado su símbolo para iniciar la temporada, un circulito de andar por
casa, que pronto estará en camisetas playeras guais y en las pistas de squash repartiendo
mandobles. Si hay suerte la temporada que viene la venderán por las playas y en
los chinos, entre el lote del Madrid y el Barça
Por su razón
conservadora, al PP le cuesta mucho adaptarse a los signos de los tiempos, pero
tal como han ido las cosas en las municipales, Mariano ha echado las gaviotas a
volar saciadas de tanta carroña. Ahora nos presentan gente más joven,
encantadas de haberse conocido y con marcha, nos ocultan la vieja guardia entre
guardianes viejos, nos amenazan con lo grexit, y su programa electoral lo
preparan en un outlets de rebajas, todo terminando en 99, los dígitos engañosos.
Quién está por lograr
la cuadratura de los círculos es Pablo Iglesias, mandando a paseo las
iniciativas de Garzón con los 500.000 votos de IU, que son nada, pensando en
sus expectativas electorales, y bajo el paragua de la marca Podemos se quiere
hacer el depositario del cambio; y aunque tenga bastante contestación por las primarias que ha convocado, por
aquellos correligionarios que creen que son unas primarias para hacer el primo,
Pablo ha puesto bajo su custodia hasta el número pi, para que nadie se le salga por la tangente.
Los ciudadanos de
Rivera hace poco que se conocen, y entre tanto desconocido en su farándula
política, andan a la gresca en unas
primarias cargadas de candidatos primerizos.
Pedro Sánchez hace
programa electoral y muestra programadores de altura, pero tiene algunas y
algunos, que ni ven bien que sea el candidato más aceptado, ni que salga en los
selfis mejor que la bruja de Blancanieves. Lo inexplicable nunca ha dejado de
estar de moda en las intrigas socialistas.
Me ha dicho el camarero
si quiero el tinto con gaseosa, o con limón, le he dicho que como está la cosa,
ni con naranjas, mejor que prepare una sangría.
Curro Flores
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