miércoles, 12 de agosto de 2020

LUZ MAS LUZ OSCURIDAD


Luz más luz más cara, oscuridad al infinito
Al hogar del españolito del medio, esos que no se quitan del medio por más que estorben, les llegará una factura de la luz, de 80 euros más, -peseta arriba, peseta abajo-. Podemos estar entrando en un periodo de las viejas penumbras españolas, aquellas que tenían como dicho, que ya no se oye por el móvil: “Corres más que el recibo de la luz”. Los “ninis” tendrán por fin un trabajo casero, el de apagar la luz.
Los expertos, algunos periodistas de buena voluntad, las asociaciones de consumidores y mi vecino, han tratado de que conozca los vericuetos de la descomunal subida de la energía que consumimos. Pero aparte de lo que no se entiende, enseguida se me va la olla en dirigible hacia Rajoy, los grandes accionistas de las eléctricas, y, cómo no, de la cuantiosa nómina de políticos que han encontrado un enchufe en los consejos de administración de los sillones mogollones.
Acabo de apagar la estufa, quiero que los pies fríos me mantengan la cabeza caliente, porque posiblemente estamos viviendo en un gran atraco matemático, de esos que los trileros de la economía, te anuncian como la más justa opción, a todas luces, para sangrarnos los bolsillos, y hágase la luz.
Mariano, siempre mantiene un perfil bajo,  cuando le llega el chapapote al cuello, esta vez los hilillos son cables que necesitan del agua, del viento, y como mal llueve, y no soplan tempestades, los generadores a falta de energía divina, se van a la boutique costosa de los gases y el petróleo, así que estamos batiendo el reto de los watios más caros de nuestra historia reciente, por lo que la cosa nos pone a echar humo, y cosa de aprovechar el mal humor, para comunicarnos a las indias maneras y ahorrar batería.
Tenemos un presidente, muy sujeto al “como Dios manda”, por lo que no es extraño que pongamos en el rezo y la procesión la vía de ajustes de nuestro: ¡Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva…!. Los vecinos de la localidad axarquica de Benamocarra ya pusieron al Cristo de la Salud y a San Isidro sobre sus hombros, para implorar la lluvia. Los malagueños podemos adelantar los traslados procesionales, por si las moscas.
Cuando termine el fiscal sus conclusiones sobre la desmesurada subida del coste de la energía, los partidos de izquierda nos aclaramos, y las ranas críen pelos. Si no fuera porque aquí no se puede uno fiar de la misa la mitad, y más que acabo de leer el libro de la premio nobel Svetlana Aleksievich, Voces de Chernobil, aunque la parroquia se irrite, antes de mirar al cielo, para que la luz se haga, miraría al infierno de la energía atómica. Porque la luz más cara, es una fórmula que acaba en la oscuridad al infinito.

Curro Flores

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