La feria en porretas
Una de las invenciones
de Francisco de la Torre en la pasada corporación, fruto de esas remodelaciones
circunstanciales de última hora, es designar las competencias de la Feria en la
delegación de servicios operativos, que tradicionalmente venían figurando en
cultura y fiestas. Pensé que venía motivado por las incidencias de una dimisión
y los extraños encajes en los que se ven obligados los alcaldes para constituir
sus gobiernos, hasta que vi que las circunstancias eran la insistencia en
ubicar de nuevo fuera de cacho la Feria al constituir la reciente corporación repitiendo
el encargo de la festividades en la edil del área operativa, Teresa Porras.
Durante 12 años tuve la
responsabilidad delegada por Pedro Aparicio de coordinar la Feria de Málaga, el
primer año antes de los preparativos sufrí el síndrome de los concejales de
cultura, que veían la organización de las fiestas como un tema menor, hasta que
dos folios del insigne autor teatral y amigo Miguel Romero Esteo, me pusieron
en orden de ver la tarea festiva como una de las actividades de la comunidad
que merecen el mayor cuidado cultural.
Los que recuerden el
desarrollo de aquellas fiestas podrán
evocar que, en su desarrollo la cultura
en todas las acepciones definidas por la UNESCO era el factor imprescindible
que nos guiaba, y lo que ahora aparece como el orden del día festivo y
reconocido, tuvo un comienzo fértil
desarrollado en el último quinquenio de
los ochenta, en especial en su quinto centenario.
Siento que a la vuelta
de los años Antonio Garrido se cargara el programa de la Gran Música en
Fiestas, por inapropiado según sus escrituras, del que era espectador regular
el actual alcalde, y que celebrábamos en la Catedral y el Teatro Municipal
Miguel de Cervantes, por dónde pasaron excepcionales intérpretes
internacionales y que fueron muy concurridos. También lamento que el Pregón
haya tomado su la nueva ubicación la playa, cuando fue concebido como el encuentro
de los ciudadanos en su Ayuntamiento.
Pero si algo siento,
por el desapego cultural que refleja, al menos en el organigrama de Feria, es
su ubicación en los servicios operativos. Conozco como el primero la ingente
labor de dichos servicios operativos, asi como los de policía, transporte, etc.
en la organización ferial ¿qué sería la Feria sin ellos? Pero percibo el desapego
creativo, y como pequeña muestra, en nuestra portada de calle Larios, insigne
adefesio del arte póvera con biznagas.
Hoy por las redes
sociales circula la foto de un majara en porretas en la Plaza de la
Constitución, mientras los móviles lo persiguen como el rey sin mambo. La
concejala Porras, organiza el despiporre por unas desbragadas declaraciones,
con las que ha logrado unir a toda la oposición pidiendo su dimisión. Pero el
quid de la cuestión está en lo de zapatera a tus zapatos, y un poco de altura
de miras.
Curro Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario