La siesta de Europa
A las seis de la tarde,
por el nuevo horario, suenan nuestros timbales y clarines de gloria, para que
hagamos el paseíllo incómodo de la
metáfora de vida. Hemos roncado por los
camastros nuestras modorras reparadoras, cada tarde de siesta entrenamos para la noche y engrasamos todo nuestro ingenio vital con sopor.
La noticia sobre el concurso de siestas que se
celebra en Madrid ha llamado más la atención en el mundo, que todos los
huesecillos que echamos al puchero de las noticias y que ocupan la primera de
nuestros medio de comunicación. Nuestra más impáctate cabecera mundial, es la cabecera de almohada en horario
de tarde.
Madrid se manifiesta en
siestas: la mejor postura, el sueño rem, el ronquido, el silente, el que se mueve,
el que suda, el que habla, la del oso, la del cordero, la del obispo, la del
fauno, la del bebe….¡todo suma y se premia! El concurso de sueños está servido
hasta el 23 de Octubre en la Comunidad de Madrid. Fuera de concurso seguimos todos los demás en el jardín soñoliento,
entumecidos por el sudor del destino.
Tras la siesta de hoy,
más larga por ser de fiesta, me trato de iluminar con un libro reciente de
Felipe González, MI IDEA DE EUROPA, y
otro que mantengo de cabecera, TODOS FUIMOS CULPABLES de Juan Simeón Vidarte.
González, no estará en
la lista de los malos ex presidentes como José María Aznar. Los que compartimos
sus ideas podemos sentir animados por su constante desvelo, y que su visión sobre Europa tan edificante
como crítica, nos obliga a mantenernos alerta. La gran pregunta que nos hace
–“¿por qué el Viejo Continente ha sufrido más la crisis que el resto?”. El
rosario de respuestas está patente en las páginas de su libro, bien como reflexiones personales, o por aquellas
nacidas del informe encargado a la llamada Comisión de sabios por las
instancias europeas. De sus páginas se postula su gran europeísmo y su
convencimiento de que el gran destino de España está en Europa.
Juan Simeón Vidarte,
insigne socialista, quién tuviera por los años treinta y durante la Guerra
Civil, importantes posiciones en el Parlamento, Gobierno y Ejecutiva del Psoe, y
que con su voluminoso libro nos ofrece
una confesión autocrítica, sobre los grandes errores que cometieron los
responsables políticos durante la conflagración civil y los años anteriores. Vidarte
comparte desde el exilio mejicano un pensamiento y un sueño sobre el destino de
España; primero pensamiento porque anuda nuestro destino al de Europa, pero cae
en la ilusoria aspiración de ver unida a la España, dividida y difícil, en una Europa
donde priman los grandes criterios de igualdad y libertad, un sueño.
Felipe González no se
siente a gusto con la Europa actual, pero subraya el avance dado en los tres últimos años en la Unión, como un inmenso
progreso en el piélago institucional, de pactos y componendas que nos anudan en
la realidad política europea.
Oliver Stone, con la
segunda entrega de Wall Streets (el dinero nunca duerme), nos lo ha dicho
claramente con el título alegórico. El dinero está en vigilia permanente y es sumamente hábil y hace bonos basuras
cotizables nuestras placidas cabezadas
europeas. Mientras nosotros rumiamos entre ronquidos si le ponemos tasa a los ingenios de la codicia que nos han inundado.
Europa, se cuestiona
ahora las enormes subvenciones que reciben las grandes fortunas
españolas: March, Alba, Mora Figueroa, Botín, los Albertos, Conde, y algunos
más, para sus fincas de recreo ¿Qué pensaría Juan Simeón Vidarte de su sueño europeo? -Compremos
en el chino un despertador para que no
se alargue más de lo necesario la siesta
de Europa.
Curro Flores
17 de octubre de 2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario